Y jugué con los años, no me di cuenta que pasaron deprisa
que devoraron mi risa el cristal de mi inocencia…
quise ser demasiado pronto madre, demasiado pronto mujer…
cuando era tan solo una niña…
Jugué demasiado pronto a tus caricias…
Ahora las hojas de aquel limonero de limones dulces…
dejaron de florecer, solo quedan las ramas.
Donde de niña me subía hasta su fruto…
jugando a esconderme, a correr por las calles de piedra…
A beber por las fuentes sus aguas de riquezas…
y tan solo sé que jugué demasiado deprisa a ser mujer...
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