sábado, 4 de diciembre de 2010

Luna clara




Acariciar la noche eterna entre tus brazos...

pondré la luna en tu cabecera

intentare no ser absurda en la quimera...

Decidiré si el lumbral de tu puerta son mis pies...

son el camino hasta tus manos...

hasta tu color de coplas,

cálida melodía que no cesa...

1 comentario:

  1. Leo tus lindas palabras y mi corazón deja de latir.
    Como recordando momentos únicos que han pasado y creo que nunca volveré a vivir.
    Siempre seguiré esperando a que curen mis heridas, pensando, siempre, en el recuerdo al amanecer...

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