Eras tú el que mirabas,el que dejaba que jugara,
con carazones hecho de humo y fuego.
mientras tú, te escondias entre las sombras.
me ensañabas las más bellas palabras
que hirvanaba entre luces de colores,
las amaba...y tú,
El que mirabas, el que dejabas que mi corazón quisiera.
el gran maestro entre penumbra..
te ibas sin decir nada...
Aún espero las notas de tus labios,
el hablar que prometimos.
Pero llegaron flores de cerezos en primavera,
la delicadeza de mis dedos entre reveldes letras púrpuras...
se desintegraron en el color de mis rosas....
en la mañana fria que no llegaba...
Tú el que me mirabas, y yo, la que sabia que lo hacias
me dejaba ...intrometias tus silencios en los surcos de mi alma.
y tu decir hablado silencioso ...y yo sabia que me querias, aún sin decir nada.
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